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El testigo que acusa a Rolando Reátegui

“El congresista Rolando Reátegui manifestó a los convocados que necesitaba el apoyo de todos los militantes para justificar un sobregasto que hizo el partido durante la campaña presidencial de la señora Keiko Fujimori

  18 de diciembre 2017


Redacción:
Edgar Alarcón 

Segundo Alejandro Crisanto Pulache, testigo clave de la Fiscalía de Lavado de Activos, que investiga el financiamiento ilegal del partido fujimorista, reveló al Fiscal José Domingo Pérez, cómo algunos dirigentes fujimoristas lo presionaron para que mienta que aportó dinero a la campaña presidencial de Keiko Fujimori, en el año 2011, entre ellos el congresista Rolando Reátegui Florez, y el ex alcalde de Nueva Cajamarca y actual funcionario del gobierno regional de San Martín, Nolberto Rimarachín Díaz.

"Mi nombre es Segundo Alejandro Crisanto Pulache y jamás aporté un solo céntimo a la campaña de la señora Keiko Fujimori en 2011. Esa es mi verdad y también lo sabe la fiscalía de Lima", reveló.

Cuando la periodista de investigación de La República le preguntó por qué estaba quebrantando el código de seguridad de testigo clave que le otorgó el fiscal José Domingo Pérez, Segundo Crisanto respondió: "Aquí en Nueva Cajamarca todos saben que soy el testigo del fiscal Pérez, entonces ¿para qué seguir ocultando mi nombre? Prefiero que todo el Perú sepa quién soy", señaló Crisanto.

Formalmente la organización fujimorista Fuerza 2011, en aquel entonces, declaró ante la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) que Crisanto había contribuido con 13 mil 845 soles. Era un imposible: ese monto representa la suma de un año de su magro sueldo.

La revelación del testigo fue pieza fundamental para que el juez Richard Concepción Carhuancho admitiera el pedido de allanamiento del fiscal José Domingo Pérez a dos locales de Fuerza Popular, bajo la hipótesis de la existencia de indicios de una "doble contabilidad" que maneja el partido de Keiko Fujimori.

Crisanto narró con lujo de detalles cómo fue reclutado por el fujimorismo para aparecer como aportante de un dinero que no era suyo.

El testigo, que pertenecía al partido fujimorista cuando ocurrieron los hechos, narró con lujo de detalles cómo fue reclutado para consumar el fraude.

"Todo empezó cuando el congresista Rolando Reátegui y una comitiva llegaron a Nueva Cajamarca y nos convocaron a todos los militantes de Fuerza 2011 de entonces en el restaurante El Dorado, de los hermanos Rimarachín, donde también funciona el local partidario", dijo Crisanto.

La periodista se comunicó con la coordinadora de prensa del legislador Reátegui, Anaís Uceda, manifestó que por recomendación de sus abogados el congresista no ofrecería declaraciones referidas al testimonio de Crisanto.

El fujimorista Nolberto Rimarachín Díaz había sido alcalde del municipio de Nueva Cajamarca, donde laboraba Segundo Crisanto, así que lo conocía. También se encontraba presente el congresista fujimorista de la región, Rolando Reátegui, aproximadamente en junio del 2011.

Actualmente, Rimarachín Díaz, es director de la oficina de diálogo y sostenibilidad del gobierno regional de San Martín, presidido por el gobernador Víctor Noriega Reátegui.

LA CONSPIRACIÓN

"El congresista Rolando Reátegui manifestó a los convocados que necesitaba el apoyo de todos los militantes para justificar un sobregasto que hizo el partido durante la campaña presidencial de la señora Keiko Fujimori. Yo recuerdo que el mismo Reátegui me dijo: 'Crisanto, queremos que te pongas como aportante'. Entonces yo le respondí: '¿Y no habrá ningún problema más adelante?'. Y me contestó: 'No, es solo para sustentar los gastos en los que nos hemos sobregirado ante la ONPE'. Así que le firmé un papel en blanco", relató Crisanto.

El testigo aseguró que no fue el único que rubricó papeles en blanco. Varios militantes fujimoristas hicieron lo mismo a pedido del congresista Reátegui, en el local de Fuerza 2011 (ahora Fuerza Popular), en el restaurante de los Rimarachín.

De acuerdo con Segundo Crisanto, su odisea empezó cuando los primeros días de noviembre de este año llegó a sus manos una notificación de la Fiscalía de Lavado de Activos de Lima, para que se presente a declarar sobre una investigación relacionada con los aportes para la campaña de Keiko Fujimori en el 2011. La cantidad era por 27 mil 690 soles y 5 mil dólares.

"Cuando vi el papel de la fiscalía sentí un dolor en el pecho y el cuerpo se me escarapeló. En esos momentos pensé que el mundo se me caía encima. ¡Qué es esto, Dios mío! ¿Ahora cómo voy a justificar este dinero?", relató entre lágrimas y se quebró por un momento al narrar su pesadilla.

"Inmediatamente me dirigí al local de los Rimarachín y les enseñé la notificación. Le dije a Nolberto Rimarachín: 'Por favor, llama a don Rolando (Reátegui) para saber cómo vamos a hacer con esta notificación'. Me dijo: 'Yo también estoy en lo mismo'. Rimarachín en todo momento insistió en que yo aceptara haber aportado a la campaña de Keiko Fujimori", manifestó Crisanto.

El testigo reveló también que el 15 de noviembre, Nolberto Rimarachín le hizo firmar un documento solicitando al fiscal José Pérez que el expediente sea trasladado a la fiscalía de Moyobamba.

"Nolberto me entregó un oficio ya elaborado para la Fiscalía de Lavado. Yo solo firmé y él se encargó de presentarlo a Lima. Todo el trámite lo hizo Rimarachín", relató. Pero los problemas no cesaron.

Convencido de que no podía seguir más con el juego de la mentira, Segundo Crisanto le consultó a un amigo y este le recomendó a su abogado Miró Toledo Gutiérrez, que llegaba al juzgado de Rioja para verle su caso de una usurpación de terrenos. En ese lugar, el 21 de noviembre, Crisanto relató a Toledo el problema en el que estaba metido por confiar en Rolando Reátegui. El letrado le aconsejó que dijera la verdad y se sometiera a la confesión sincera ante el fiscal Pérez. Su interrogatorio estaba programado para el 4 de diciembre.

Las llamadas de Nolberto Rimarachín para convencer a Crisanto de que admitiera el falso aporte a Keiko Fujimori no cesaban. Incluso le advirtió que llegaría desde Lima una comisión de alto nivel del partido fujimorista. Y así fue. El encuentro fue en el restaurante El Dorado de los Rimarachín. Eran un hombre y una mujer.

"Somos abogados del partido (Fuerza Popular). Hemos venido por la conformidad de sus aportes. Solo queremos que firme los documentos", le indicaron.

"Al revisar el fólder me di con la sorpresa de que había copias de recibos de haber aportado dos veces la suma de 13 mil 845 soles y 5 mil dólares. Cuando vi eso la verdad que me costó mis lágrimas y comprendí que Rimarachín me había involucrado", dijo Crisanto al tiempo que mostraba las copias que le entregaron los abogados. Había un voucher de depósito a la agencia 323 del Banco Scotiabank, en Tarapoto, por 5 mil dólares a la cuenta de Fuerza 2011, con el código 055-7143071, del 18 de marzo del 2011.

También una copia de un recibo de aportaciones en efectivo con el logotipo de Fuerza 2011 con el número 424 y a su nombre, en el que indica haber aportado voluntariamente 5 mil dólares. El documento no lleva su firma.

El testigo confirmó que los dirigentes fujimoristas de Nueva Cajamarca, Nolberto Rimarachín e Ytalo Pachas Quiñónez, lo llamaban a fin de presionarlo para que aceptara la falsa aportación a cambio de dinero.

"Nolberto Rimarachín me ofreció 6 mil soles si yo decía que sí aporté a la campaña de Keiko Fujimori, pero yo me negué", dijo.

Alejandro Crisanto Pulache se negó a hacerlo y decidió colaborar con la justicia, cueste lo que cueste.

Fuente: La República

Edgar Alarcóndirector@diarioelpoder.com